Facturas por email, WhatsApp, PDF y foto
Los documentos llegan por email, WhatsApp, PDF o foto. Alguien tiene que reunirlos y comprobar qué falta.
Quiero una revisiónPedir las facturas que faltan, revisar qué ha enviado cada cliente, descargar archivos, clasificarlos y responder las mismas consultas consume muchas horas cada mes. Te ayudamos a automatizar esas tareas sin cambiar de golpe vuestra forma de trabajar.
El día a día
Las facturas llegan por email, WhatsApp, PDF o foto. Después alguien tiene que descargarlas, ordenarlas, comprobar qué falta y volver a escribir a cada cliente. Son pequeñas tareas que, multiplicadas por toda la cartera, consumen muchas horas.
Los documentos llegan por email, WhatsApp, PDF o foto. Alguien tiene que reunirlos y comprobar qué falta.
Cada cierre obliga a repetir los mismos avisos y recordatorios.
Plazos, certificados o facturas generan preguntas que el equipo responde una y otra vez.
Para saber qué falta hay que revisar correos, WhatsApp, hojas internas o preguntar al equipo.
Datos, documentos y autorizaciones llegan en varios mensajes antes de poder empezar.
Tareas que se pueden simplificar
Cada gestoría es distinta, pero estos procesos suelen concentrar buena parte del trabajo manual.
Alguien revisa cliente por cliente qué facturas faltan y envía los recordatorios uno a uno.
El sistema detecta lo que falta, prepara o envía los avisos y deja al equipo únicamente los casos que requieren revisión.
Las consultas llegan por email y WhatsApp y alguien tiene que leerlas, clasificarlas y trasladarlas a la persona adecuada.
Las consultas se clasifican por tema, cliente y urgencia, y llegan directamente al área correspondiente.
Para saber qué falta hay que revisar correos, mensajes, carpetas y hojas internas.
El equipo puede ver en un único lugar qué clientes están completos, qué falta y cuál es el siguiente paso.
El equipo vuelve a redactar respuestas muy parecidas sobre plazos, certificados, impuestos o facturación.
Se prepara una respuesta utilizando la información de la gestoría para que el equipo solo tenga que revisarla y enviarla.
Los datos, documentos y autorizaciones necesarios llegan poco a poco y por diferentes canales.
Cada cliente recibe una solicitud adaptada a su caso y toda la información queda organizada desde el principio.
Prueba visual
Tres ejemplos sencillos para ver cómo reducir trabajo manual en situaciones reales.
Un mensaje o un audio se convierte en tareas claras, con sus datos y próximos pasos, listas para revisar y asignar.
Ver cómo funcionaPendientes, responsables y próximos pasos quedan en una sola vista.
Ver cómo funcionaUna pregunta habitual genera un borrador listo para revisar.
Ver cómo funcionaUna alternativa para empezar
Si todavía no tienes claro qué flujo conviene revisar primero, empieza por el diagnóstico.
No empezamos por la herramienta. Primero revisamos cómo realizáis actualmente el proceso, qué programas utilizáis y dónde se pierde tiempo. A partir de ahí vemos si conviene simplificar, conectar o automatizar.
Siguiente paso
Cuéntanos cómo gestionáis ahora ese proceso y qué pasos os están quitando más tiempo. Revisaremos juntos dónde se atasca y si existe una forma más sencilla de hacerlo.
Una primera conversación para entender cómo trabajáis actualmente y detectar dónde puede haber margen de mejora.